¿Por qué tener un segundo proveedor de internet empresarial?

Segundo proveedor de internet empresarial para garantizar conectividad y continuidad de las operaciones

¿Por qué tener un segundo proveedor de internet empresarial?

Tener un segundo proveedor de internet puede parecer un gasto adicional hasta que una falla de conectividad detiene la operación. Para muchas empresas, contar con una sola conexión significa depender de un único punto de falla.

Según Uptime Institute, el 30% de las interrupciones de servicios TI se relacionan con conectividad y redes. Y cuando la falla está en el proveedor, la empresa queda expuesta durante todo el tiempo que tome restablecer el servicio.

Entonces, ¿Cuándo vale la pena invertir en redundancia de internet? La respuesta depende de cuánto depende tu operación de la conectividad, qué servicios se detendrían ante una caída y cuánto le costaría a la empresa permanecer desconectada.

¿Qué tan común es que falle la conexión a internet?

Una empresa puede tener servidores, aplicaciones y sistemas altamente disponibles, pero si todos dependen de un único enlace de internet, la conectividad continúa siendo un punto único de falla.

El análisis de Uptime Institute muestra que entre los factores asociados con este tipo de incidentes se encuentran la complejidad de las redes, los errores de configuración y la gestión de cambios.

Por eso, tener un segundo proveedor de internet no busca evitar que el primer operador tenga fallas. Su objetivo es que la empresa pueda continuar conectada cuando esas fallas ocurran.

¿Cuánto puede costar una hora sin conexión?

El costo de una interrupción depende de cada negocio. Sin embargo, las investigaciones sobre downtime muestran que el impacto puede ser considerable.

La encuesta ITIC 2024 Hourly Cost of Downtime encontró que más del 90% de las empresas medianas y grandes encuestadas reportó un costo superior a USD 300.000 por hora de inactividad. Además, el 41% de las empresas señaló costos de entre USD 1 millón y más de USD 5 millones por hora.

Estas cifras no significan que una caída de internet genere automáticamente ese nivel de pérdidas en todas las organizaciones. El costo real depende de factores como el tamaño de la empresa, el sector, los sistemas afectados, el volumen de transacciones y la duración de la interrupción.

Aun así, sirven para plantear una pregunta importante: ¿cuánto le cuesta realmente a tu empresa permanecer sin conexión durante una hora?

Si la respuesta es significativamente mayor que el costo de mantener un enlace secundario, la redundancia comienza a tener sentido financiero.

¿En qué industrias un segundo proveedor de internet es especialmente importante?

El impacto de una interrupción de conectividad no es igual para todas las empresas.

  • Banca y fintech

Las operaciones financieras dependen de sistemas conectados para procesar transacciones, validar operaciones y mantener disponibles sus canales digitales.

Una interrupción puede afectar tanto a los clientes como a los procesos internos y, dependiendo de la actividad, generar consecuencias adicionales relacionadas con continuidad y cumplimiento.

  • Retail y e-commerce

Los puntos de venta, plataformas de comercio electrónico y pasarelas de pago necesitan conectividad para procesar transacciones.

Durante temporadas de alta demanda, una interrupción puede traducirse directamente en ventas que no pueden completarse, además de afectar la experiencia del cliente.

  • Salud

Hospitales, clínicas y centros médicos dependen cada vez más de sistemas conectados para acceder a historias clínicas, plataformas administrativas, servicios de telemedicina y otros recursos digitales.

En este sector, la disponibilidad de la infraestructura tecnológica puede tener implicaciones que van más allá de la productividad o los ingresos.

  • Manufactura y logística

Las operaciones industriales y logísticas utilizan sistemas conectados para supervisar procesos, gestionar inventarios, coordinar operaciones y consultar información en tiempo real.

Una interrupción prolongada puede afectar una línea de producción, retrasar despachos o dificultar la coordinación entre diferentes instalaciones.

¿Cómo funciona la redundancia de internet?

La redundancia de internet consiste en disponer de dos conexiones independientes para reducir el riesgo de que una sola falla deje a toda la organización sin conectividad.

Los enlaces pueden configurarse de diferentes maneras, dependiendo de las necesidades de la empresa.

Activo-pasivo

En una configuración activo-pasivo, el proveedor principal transporta el tráfico normalmente mientras el segundo enlace permanece disponible como respaldo.

Cuando se detecta una falla en el enlace principal, la infraestructura de red realiza el cambio hacia el proveedor secundario.

Este esquema puede ser adecuado cuando el objetivo principal es mantener la conectividad durante una interrupción, sin necesidad de utilizar ambos enlaces de manera permanente.

Activo-activo

En una arquitectura activo-activo, ambos enlaces pueden utilizarse simultáneamente.

El tráfico se distribuye entre las conexiones y, si una de ellas deja de estar disponible, la infraestructura puede redirigir el tráfico hacia el enlace que continúa operativo.

Para entender cómo se complementa esta estrategia con la alta disponibilidad de la infraestructura de red, puedes consultar nuestro blog sobre HA y alta disponibilidad.

¿Tener dos proveedores garantiza la continuidad?

No necesariamente.

Contratar dos servicios de internet solo aporta una verdadera redundancia si los enlaces son realmente independientes.

Por ejemplo, si ambos proveedores utilizan la misma infraestructura física, comparten una canalización o dependen de una misma ruta de fibra en el último tramo, una sola incidencia podría afectar simultáneamente a las dos conexiones.

Por eso, al diseñar una estrategia de redundancia es importante evaluar:

  • Proveedores diferentes: evitar depender de un único operador.
  • Rutas físicas independientes: reducir el riesgo de que una misma avería afecte ambos enlaces.
  • Tecnología de conexión: analizar las características y limitaciones de cada servicio.
  • Monitoreo: detectar rápidamente cuándo un enlace deja de estar disponible.

¿Cuándo vale la pena invertir en un segundo proveedor de internet?

No todas las empresas necesitan contratar inmediatamente un segundo enlace. La decisión debería partir del impacto que tendría una interrupción sobre la operación.

Estas preguntas pueden ayudarte a evaluarlo:

  • ¿Cuántas horas al día depende tu operación de internet?
  • ¿Qué aplicaciones críticas funcionan exclusivamente en la nube?
  • ¿Los colaboradores necesitan conectividad para continuar trabajando?
  • ¿Los sistemas de facturación, pagos o atención al cliente dependen de internet?
  • ¿Cuánto dinero dejaría de generar la empresa durante una hora sin conexión?
  • ¿Cuánto tiempo podría operar la empresa con sus sistemas desconectados?

Si una caída de conectividad puede detener procesos críticos durante varias horas, un segundo proveedor de internet deja de ser simplemente una medida preventiva y se convierte en una estrategia de continuidad operativa.

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Somos una firma de consultoría, prestación de servicios de TI y ciberseguridad. Fundada en el 2003 con el fin de poner al servicio de nuestros clientes conocimiento interdisciplinario en área de TI. Brindamos productos y soluciones respaldados por marcas como Fortinet, Acronis, Eset, Kaspersky, Microsoft entre otras..

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